24 ene. 2013

5 canciones en inglés que podría escuchar toda mi vida

Owl City - Fireflies
Esta canción es hermosa, y la estoy escuchando hace como 3 años, pero no logro aprendérmela al 100%. No sería capaz de cantarla sin tenerla de fondo, y creo que eso la hace aún más entretenida. El cantante me da pena eso sí, debe tener serios problemas para dormir con tanta referencia a animales nocturnos. El video es una delicia.



Rock Mafia - The Big Bang
Esta canción logró que la Miley Cyrus no me pareciera tan apestosa. Eso es cuático. Y cuando dicen Big Bang pienso en ella antes que en Sheldon Cooper. Y eso tampoco es tan malo.





Timbaland feat. Justin Timberlake - Carry Out
La letra es flaaaaite. Y entera perritozorrón. Pero puta la canción buena, no sé qué más decir. Me dan un poco de ganas de ser estríper.




Nelly Furtado feat. Esthero - I Feel You
La letra de esta canción me hace pensar que cuando yo tenía 20, la Nelly Furtado -en ese entonces, Nelstar- vino a Chile con su amiga Esthero y me robó mi diario de vida. Y 10 años después pareciera que se siguieran riendo de mí desde la lejanía, porque le sigo encontrando sentido a la letra y amo sus dos voces juntas. Lo más rico además es que se siente como que estuvieran en el living de su casa grabando después de un tecito. O de un brownie, más probablemente.




Sheryl Crow - All I Wanna Do
El año 94 -cuando tenía 12 años- decidí que esta canción iba a ser la favorita de mi vida. Todavía no me arrepiento.










23 ene. 2013

LIBROS | Cuatro libros para entender a un vegetariano

A quienes tienen el bichito de hacerse vegetarianos (o la dificultad para entender esa decisión), puedo recomendarles 4 libros para empezar a conocer  el negocio ganadero, pesquero y de animales en general, la manera en que se trata a los animales y cómo esto está relacionado no sólo con los animales en sí, sino también con la economía, la ecología, la salud y, por sobre todo, los derechos de todos los seres vivos.
*Haciendo click en cada título pueden ver un extracto del libro en Amazon.

1. Fast Food Nation. Este fue el primer libro que, si bien no se dedica a tratar el tema del vegetarianismo, me hizo considerarlo como una opción de vida. Da a conocer muchos detalles bastante espantosos sobre la manera en que se trata a los animales, pero también sobre cómo la industria de la comida rápida cuenta con un poder social, económico y político mucho mayor del que siquiera imaginamos.


2. Eating Animals. Tengo que reconocer que este libro me hizo llorar. Y no una, sino varias veces. Es muy gráfico, y de una manera dolorosamente sencilla, muestra cómo nacen, viven y mueren los animales que comemos, y las consecuencias sociales, económicas, ecológicas y sanitarias que esto conlleva. El objetivo inicial del autor era conocer de dónde provenía la comida que ponía en su plato diariamente, pues su mujer estaba esperando un hijo y quería asegurarse de estar preparado para darle lo mejor. Ante la negativa constante de varias empresas del rubro de abrir sus puertas a un cliente, Foer decide entrar ilegalmente a una granja de pollos de la mano de una activista, y ahí comienza la historia.


3. Dominion. Este me lo compré hace poco y todavía no lo empiezo, pero ya la tapa me hace absoluto sentido. Según lo que he leído del libro, el tema es un poco más amplio que sólo el de la comida, ya que habla sobre el abuso animal en variados aspectos de la vida. Me parece que las corridas de toro, el rodeo y otras prácticas que buscan demostrar la superioridad del hombre por sobre los demás animales, han de ser asuntos tocados en este libro. Se hace mención a pasajes de la Biblia en cada uno de los capítulos (por lo que he visto en el índice) y muy probablemente Scully busca erradicar la creencia de que fue Dios mismo quien le otorgó al ser humano supremacía absoluta respecto de las otras criaturas de la Tierra, ya que sin duda ese acuerdo no incluía el tratarlos con crueldad ni como simple mercancía.

4. Why We Love Dogs, Eat Pigs and Wear Cows. Este libro me lo compré junto con el anterior, así que también es parte de la repisa por ahora. Me pareció interesante el título (algo como: Por qué amamos a los perros, comemos cerdos y nos vestimos con vacas) porque nos llama a hacer una distinción entre lo que es nuestra constitución biológica y nuestras elecciones filosóficas. ¿Por qué nos parece tan absurdo comer perro pero no nos cuestionamos la producción masiva de hamburguesas de cerdo, de pollo, de pavo? ¿Por qué nos espantamos ante un abrigo de piel de visón pero un par de zapatos hechos de piel de vaca son lo más normal del mundo? Estoy ansiosísima por leerlo.

Hay un video bien bueno que grafica super brevemente este tema y donde habla la misma autora. Acá se los dejo: 


18 ene. 2013

Cualquiera es Dios en Twitter

Hoy día vi a la Kenita en Mentiras Verdaderas y no pude no ponerme a pelear en Twitter. Ya sé eso de que what's the worst you can do? caps lock them to death? pero, puta, soy una persona apasionada y me enrabian temas que para otros son totalmente beige.

¿Estos weones no tienen mamá, polola, hermana?

Me enferma que todo el mundo la trate de maraca (si lo es, debe ser la más millonaria de todas, porque hay como 7mil locos que lo dicen con tanta certeza que tienen que haber sido clientes de ella), que las personas crean que tienen derecho sobre lo que dice y lo que no porque aparece en la tele, que hablen de sus partes pudendas como si fueran las propias. Me pasa lo mismo con Justin Bieber, con la Vale Roth, con la Britney Spears, con Michael Jackson, con tanto famoso.


Sí, sí, el precio de la fama. Sí, sí, ellos saben a lo que se exponen. ¿Pero eso lo hace válido?

Me parece que esto de la "comunicación a distancia" es el escenario ideal para el cobarde (algo como lo que las marchas son a los encapuchados). Esos mismos seres que tiran garabatos a destajo seguidos de un hashtag no se atreverían jamás a mandarle un DM ni a la Kenita ni a la Vale Roth, y menos a decírselo a la cara. Cualquiera es chorizo cuando el que habla es un avatar. Hasta yo.



Ya, y si fueran 'valientes', y sí se atrevieran (como la señorita del video), ¿por qué se creen con derecho a insultar así a otra persona? Tantos que se llenan la boca con el discurso de la tolerancia, que la ley Zamudio, que el AVP, que Yerko es racista y homofóbico, que los mapuche son nuestros hermanos, que #yomarcho, que hay que parar el bullying en los colegios... Esto del cambio de mentalidad no puede venir de 'arriba', una ley no va a arreglar las cosas, la autoridad no es la dueña del país, es uno al final el que hace que el país sea clasista o sexista o xenófobo o cartucho.





Pero, claro, el famoso como que no es persona poh (y parece que ni siquiera es necesario ser famoso: ¿se acuerdan de la Inés Pérez?). El famoso no tiene familia, no llora, no hace caca y, por ende, podemos opinar de él como si fuera una cosa, un producto. Que yo sepa ninguno de nosotros se ha comprado a Justin Bieber como pa poder sentirnos con el derecho de criticarlo o ir al Sernac a echar la choreá legalmente (de hecho, las únicas que gastan su plata en él son las que mejores cosas dicen de él... los que le prestaron plata a Israel pueden chistar todo lo que quieran).

Una vez leí algo parecido que escribieron sobre la Britney y jamás me lo saqué de la cabeza:
"Luego de que sus 'luchas personales' fueran ampliamente publicitadas, Spears fue reducida a una idea abstracta, en vez de ser tratada como una persona real (...) todo lo que los medios tocan se transforma en objeto. ¿Cómo será ver tu matrimonio, tu divorcio, tu relación con tus padres y tus hijos analizada por millones de desconocidos que creen conocerte? (...) todo pierde su carácter sagrado o, siquiera, privado." 


No digo que nadie puede tener opinión (yo la tengo y la comparto en las redes sociales todo el rato), pero no hay para qué ser como la Pamela Díaz o la Dra. Cordero y confundir el ser "frontal y honesto" con ser flaite, burlesco o irrespetuoso. Y sí, hay que sacar la voz cuando algo está mal (no habría que tuitearle una foto de un gatito con corazones a Karadima, ni desearle feliz navidad por Facebook a un diputado que gana 5 palos mensuales por ver soft porn en la pega; porque Karadima sí le hizo daño a gente inocente y ese sueldo igual sale de cada chicle que yo me compro) pero en este caso el dueño del poto es el dueño del poto, nadie más tiene por qué opinar a quién se lo presta, se lo regala o se lo vende.

Ya, bueno, el odio hacia el famoso es incontrolable. En ese caso, ¡hay una alternativa! Si no le gusta cómo canta Justin, no sintonice la radio Disney; si la Kenita representa todo lo que usted odia en el ser humano (no sé por qué razón porque nunca la he visto cometer un crimen mayor que comprarse las extensiones en Patronato), cámbiese al Mega y vea a la señorita Díaz. ¿O yo me equivoqué y somos todos Alex? Claro, me podrían decir entonces que yo borre a toda la gente que opina mal de mi chanchita Spears en FB... pero la diferencia está en que ella, la Kenita, Justin, la Kel Calderón, la Angie, Karol Dance, One Direction y tantos otros famosos, no le andan tirando mierda a nadie, y no le han cagado la vida a nadie, salvo, quizás, a sí mismos.

Y que no me vengan con que ellos ocupan los espacios que otras cosas mejores podrían ocupar. Música clásica sigue habiendo, radios con rock legendario también hay. La gente que ve programas culturales ni siquiera tiene espacio en su cabeza para pensar que la Kenita le roba el tiempo valioso de su documental sobre la Guerra Fría. Y si estamos tan preocupados porque se le da tribuna a cosas tan malas, entonces más razones hay para cambiar el canal y no hacer de estos personajes trending topic nacional. No necesito tener el título de Ingeniero Comercial de la Kenita para saber que algo que no se consume eventualmente deja de producirse.

Ojo que este tema además no es tan nuevo como parece. Es verdad que la humillación pública ahora es muchísimo más fácil con todas las plataformas virtuales, pero otras mujeres, como Mónica Lewinsky, también han pasado años siendo juzgadas, castigadas y denigradas. Su testimonio está aquí y me parece muy necesario conocerlo. El tema del machismo (masculino y femenino) como combustible del bullying (virtual y real) es un tema aparte y lo tocaré más a fondo en otro posteo.

Ya sé que soy la persona más grave del mundo, pero me da lo mismo. También sé que nadie va a cambiar porque yo escriba esto, porque el que es ubicado es ubicado, y el que es desubicado no cambia por leer una tontera. Pero estoy enojá y escribir me saca la rabia. Ah, y Jesusito sapbía.





12 ene. 2013

Otras 5 razones para seguir siendo profe y no morir en el intento #10 (especial Martín, 1ero básico)



1. -Miss, ¿en tu época existían los Locos Adams?
    -Jaja, sí.
    -¡Y esa película todavía existe!

2. -Que eres lindo, Martín.
    -¡Aaargh! ¡Las mujeres no entienden nada! Miss, no me digas lindo, no me digas precioso, ¡yo soy salvaje!

3. Miss, ¿sabiái que mis patas huelen a huevo podrío? ¿Querís oler?

4. -A ver, mi amor, dime un animal con la sílaba "ce".
    -¿Sensual?

5. -Yo una vez me comí 2 pilas y tenían sabor a menta y cada 5 horas me daba la corriente y la pila se me notaba acá en el cuello. Nunca subestimes el poder de tu cuello, miss.





Janiamjoum!

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