14 dic. 2007

VIAJAR | Scottsdale El Regreso



Se dice mucho que la secuela de una buena película nunca le llega ni a los talones a la original. Igual eso lo tengo bien claro; volví a Scottsdale, AZ, sin esperanzas de repetir la misma experiencia del año pasado en cuanto a intensidad y novedad, eso es imposible, sino con la certeza de que ésta es una buena manera de tener contacto con gente nueva, ganar platiwi y probarme nuevamente mi capacidad de verdadera independencia.


La fecha de nuevo es cerda. Obvio. Porque dejar a la mamita sola en estas fechas no es ninguna gracia. Pero estas cosas hay que vivirlas, y más que eso -porque no es bueno regirse por lo que HAY que hacer- tenía ganas de volver a vivirlas.


Muchos saben que mi vuelta a Chile fue demasiado peluda la última vez. Creo que recién hace un mes o algo así logré volver a adaptarme a mi ciudad y mi gente. Sentirse extraño en la propia casa de uno es una sensación asquerosa, y, como varios de mis amigos, estuve viviéndola por a lo menos 5 de los 7 meses que estuve de vuelta en Chile después del WATUSA del año pasado (WorkAndTravelUSA). El Transantiago no fue precisamente un punto a favor para querer quedarme allá, otros acontecimientos como los cumpleaños frustrados o los abuelitos demasiado viejitos como para seguir acá, también ayudaron mucho a la sensación de desarraigo (esa palabra la aprendí gracias a la Gabriela Mistral).





Bueno, la cosa es que estoy de vuelta en Scottsdale, hace ya 4 días. Llegamos el miércoles, ni me pregunten a qué hora porque entre los cambios de Santiago a Atlanta y de ahí pa acá, perdí total noción del tiempo, pero sé que fue tempranito en la mañana de acá. Nos fueron a buscar al aeropuerto y la verdad que nada parece haber cambiado. Llegamos al resort y todo el mundo nos apretujó y nos dio la bienvenida más efusiva de la vida. Nos recorrimos todo y pude volver a estar con mi jefecito del año pasado y toda la gente linda con la que trabajé. Fue realmente emocionante, sobre todo por lo contentos que se veían todos. Aunque parecía como si nos hubiéramos ido por 15 días y vuelto. Es una sensación extrañísima tener a toda esta gente en la cabeza, acordarse de los lugares por las fotos, y sentirlos tan lejos, y después volver y cachar que todo es de 3 dimensiones, que la gente ya no es video o recuerdo. Yo todavía me siento como en una especie de sueño la verdad.


Yendo a lo emocionante, nos estamos quedando en el hotel. Nuestro departamento todavía no está listo (el lunes llegan los muebles y etc.) así que nosotros de lo más pirulos durmiendo en una pieza del hotel, con desayuno buffet incluido, todo por cuenta del jefe. Es brígido igual. Porque es como LO incómodo que nuestros propios compañeros de pega nos tengan que hacer la cama... y a mí, mis amigos del Dinning Room me recogen los platos, es atroz. Me dan ganas de pararme y ayudarles a lavar la loza, pero los retan si hacemos eso, así que sólo tratamos de no ensuciar mucho :P


Job-wise, inicialmente iba a trabajar de barwoman pos. Pero resulta que estos weoncitos son bien wenos pa contratar gente, y después no tienen idea dónde meterlos, así que fíjense que estaré pintando puertas por las próxima dos semanas. Igual me tinca entrete, porque voy a trabajar con el amigo de Fernando, Flavio, y nos pagan como 5 lucas la hora. ¿Por pintar puertas? Sí, gracias. Y después de aquello, estaré en el Business Center, donde trabajó la Mari varias veces el año pasado, que es donde van los viejos de las conferencias a sacar fotocopias, hacer los carteles, conectarse a internet, y todo eso. En todo caso, ayer conversé con uno de los mini jefes de Beverage y se extrañó mucho de que no estuviera trabajando con ellos, así que me dijo que iba a hacer algo al respecto. Sería bien bueno en verdad.

El lunes entonces volvemos a nuestro deptos. Las chilenitas que van a vivir con nosotros -el Dani y yo- son super simpáticas y bonitas, son así como diminutas, chiquititas y flaquitas, así que como que dan ganas de cuidarlas. Ellas van a trabajar en Bell Desk, un puesto que les inventaron a ellas, porque, como decía, hay mucha gente y poca pega. Se llaman Maripaz y Catherine, tienen 22 y 23 y estudian traducción. Los otros 3 monos brasileros van a vivir juntos lógicamente, con Rodrigo, el hijo de mis padrinos, que llega el 25 (pobre weón, nadie puede volar un 24) en otro depto. Ahí tendríamos a Fernando -ejem-, Flavio y Gustavito, mi hermano postizo.

http://youtube.com/watch?v=0PkJYSNkn5s
http://youtube.com/watch?v=wfrCKZN9cOI


Bien, eso es todo por hoy, queridos telespectadores. Evite fijarse en el detalle de mi frente en el video.


Espero que hayan disfrutado el primer capítulo de Scottsdale, the Comeback.
Hay muchas más cosas que contar, pero ésas son por messenger.








Beijos (k)

Janiamjoum!

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