11 oct. 2017

La gente es muy floja

Dreta se levanta temprano en la mañana para despertar a los niños. Va a la cocina con ellos, pero el desayuno no está listo. Le recuerda a la nana que para eso le paga, para que el desayuno esté listo. Le recuerda también que le haga la lista del supermercado.

Dreta hace su pedido online mientras espera que llegue el tío de la liebre. El tío llega tarde. Dreta le dice a la nana que lleve a los niños, y que le diga al tío que para eso le paga, para que los niños lleguen a tiempo al colegio.

Dreta se ve la celulitis de las piernas y se acuerda que la niña de los masajes está por llegar. Le pide a la otra nana que haga rápido la cama y termine de pasar la aspiradora. Para eso le paga, para que la casa esté limpia.

Dreta quiere cambiarse de ropa para el masaje pero no encuentra el peto deportivo. Se lo pide a la nana 1, la nana 1 no lo ha lavado. Dreta le recuerda que para eso le paga, para tener la ropa limpia. Le dice también que le recuerde al jardinero que las plantas no se riegan solas. Que para eso le paga, para que el jardín esté cuidado.

Dreta recibe su masaje y llega el pedido del supermercado. Le dice a la nana que lo revise y lo guarde. Faltan los potes individuales de fruta picada, las 36 botellas de agua mineral y las bolsas ziploc. Dreta llama al supermercado, pero el supermercado no le soluciona el problema. Dreta decide ir ella misma.

Dreta se sube a su auto automático, prende el calefactor del asiento. Pasa rápido por el paradero lleno de gente muerta de frío. Llega al supermercado y se estaciona en el lugar de discapacitados. Total, va y vuelve. Echa las cosas en el carro, llega a la caja, y la niña de las bolsas se demora mucho. Le da 100 pesos y le recuerda que para eso le paga, para que le facilite las cosas.

Dreta va a almorzar con dos amigas. Le traen el plato equivocado. Le recuerda al mesero que para eso le paga, para que le traiga lo que pidió.

Dreta vuelve a la casa y recibe a los niños que llegan del colegio. Dretito se sacó un 4,7 en la prueba. Dreta llama a la profesora particular, le cuenta la noticia y le recuerda que para eso le paga, para que eduque a sus hijos.

Dretito tiene fiebre. Dreta lo lleva a la clínica. Los hacen esperar 4 minutos. Dreta le recuerda al médico que para eso le paga, para que atienda a sus hijos. Dretito mejora y vuelven a la casa. En el auto automático, con calefacción y tele.

Dreta pide sushi a la casa para comer con el marido y los niños. El motorista no llega con el jengibre. Dreta le recuerda que para eso le paga, para que le traiga el pedido completo.

Dreta se acuesta en su cama, al lado del marido, prende el calientacamas y la tele con el control remoto. Ve en las noticias una señora que se queja de haber trabajado 47 años como asesora del hogar y recibir 89 mil pesos de pensión que no le alcanzan para la micro. "La gente es muy floja", piensa Dreta.




1 comentario:

Anónimo dijo...

Tus palabras me han recordado un llamado de atención que me realizó mi viejo hace un tiempo
"Haces todo apurado, quieres que todo encaje en el minuto exacto, sin embargo todo aquello no resulta sensato por lo que es imposible que todo te resulte perfecto". Confieso que a veces resaltamos nuestros defectos motivo de ser hijos de la inmediatez, no tengo mucho más que decir si no más bien desear algún día, vivir en una localidad sencilla donde cerrar a las 14hrs. para ir almorzar y dormir la siesta me hagan notar lo hermoso que resulta estar vivo y claro, no correr nunca en desmedro de otros.
Un tema a escuchar por estos días.
Chileno - Alamedas. ��

Janiamjoum!

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